

Tras 5 años de investigaciones en torno a la crisis del Prestige científicos vascos aseguran que se encuentran mejor preparados ante un evento de características similares gracias a la mejora tecnológica lograda en cuanto a equipamiento y metodologías para hacer frente a este tipo de catástrofes. Tener una metodología avanzada para afrontar este tipo de situaciones es fundamental para reducir las consecuencias negativas, tal como se demostró durante la crisis de 2002, cuando la apuesta por el operativo de recogida de fuel en alta mar, promovido por el Gobierno Vasco, con amplia participación de la flota pesquera y coordinación de AZTI-Tecnalia, logró reducir el impacto ambiental del vertido en gran medida. De no haberse realizado de esta manera, el estudio revela que las consecuencias del prestige en la costa vasca y el interior del Golfo de Bizkaia hubieran sido similares a las producidas en la Costa de Galicia.
Además, durante el seguimiento de los efectos del Prestige en la costa vasca, se ha observado que los efectos de episodios de contaminación aguda se superponen a otros efectos de contaminación crónica, menos evidentes pero que también suponen un deterioro de la calidad ambiental. Por ello, estos científicos se plantean la necesidad de dar continuidad a las líneas de investigación que se han seguido durante estos 5 años, debidamente reenfocadas a la mejora del conocimiento de la contaminación marina y sus efectos.
Estas son las principales conclusiones del proyecto IMPRES (Impacto Medioambiental del Vertido del Prestige en la Costa Vasca), un proyecto financiado por el Gobierno Vasco en el marco del Programa ETORTEK para Proyectos de Investigación Estratégica entre 2003 y 2007. En el proyecto, coordinado por AZTI-Tecnalia, han participado grupos de investigación de diferentes Departamentos de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del País Vasco (Biología Vegetal y Ecología, Química Analítica Aplicada, Zoología y Dinámica Celular Animal) así como el Departamento de Economía Aplicada V.
