

La asociación de Llívia de Ganaderos de Vaca Morena del Pirineu ha iniciado un proyecto de pastoreo a distancia con la aplicación de las nuevas tecnologías de la comunicación. Se trata de un sistema de envío de datos que funciona a partir de un transmisor colocado en un collar especialmente diseñado para este uso y que incorpora una batería. El ganado lleva un collar que emite periódicamente una llamada telefónica a la empresa que gestiona la información indicando, entre otros datos, su posición exacta. A continuación, Orange la empresa con quien los ganaderos de Llívia impulsan el proyecto la traslada a un portal de Internet y la sitúa sobre una imagen aérea o sobre un mapa cartografiado. De este modo, el ganadero tan sólo debe consultar las coordenadas en la web, o bien a través de su teléfono móvil para saber dónde tiene el rebaño. Introduciendo las coordenadas en un GPS, el ganadero puede ir a buscar el ganado directamente allá dónde está y, por tanto, se ahorra las largas jornadas que tradicionalmente ha tenido que de invertir este sector en verano, cuando los rebaños pacen libres por los valles más altos.
Los impulsores del proyecto son tres ganaderos jóvenes de la asociación llivienca. Uno de los que está llevando las gestiones con Orange, Xavier Puig, ha explicado que en las próximas semanas Orange les enviará unos nuevos collares. En las primeras pruebas que han realizado han tenido problemas con la cobertura y la disponibilidad de mapas franceses, puesto que por el momento no han encontrado ortofotografías y los de Google Earth presentan algún problema. Los primeros seis collares servirán para controlar tres rebaños de 45 y 35 reses vacunos y uno de 25 llegues. Pionera y en expansión la Asociación de Llívia ha informado del proyecto a la asociación de la Cerdanya y a la Federación nacional de Raza Morena del Pirineu y las dos están pendientes de ver cómo evoluciona para extenderlo a todo el país. Puig, que es presidente de la asociación de la Cerdanya y miembro de la junta de la federación catalana, ha explicado que si efectivamente el proyecto tiene éxito y se puede extender a todo el Pirineo catalán, los costes se podrán abaratar mucho más. De hecho, la asociación de Llívia cuenta con el apoyo del Ayuntamiento, que en este inicio financiará totalmente el proyecto. Por el momento cada collar les cuesta 610 euros, además de 90 euros para informatizar los mapas franceses y 15 euros mensuales de mantenimiento y llamadas. El transmisor también informa de la temperatura y la luminosidad de la zona dónde está el rebaño y permite hacer una visualización de los movimientos de los animales, de forma que el ganadero podrá saber los itinerarios durante los cinco meses que están en las montañas y qué pastos les gusta más.